Edinburg invaded
Tengo que reconocer que hacía tiempo que me había olvidado un poco de los Space Invaders, y ni se me había pasado por la cabeza mirar en internet si había invaders en las ciudades que he visitado recientemente. Así pues me llevé una grata sorpresa al encontrar uno por casualidad en Edimburgo. A partir de aquí empecé a buscar todos los que pude.
Evidentemente no los encontré todos, pero no me puedo quejar! Tras una pequeña investigación, descubrí que no fueron puestos por el Space Invaders original sino por otro que se hace llamar Pixel Monster que también ha invadido varias ciudades alemanas, Amsterdam y Londres.
Estos son los invaders que conseguí encontrar y un pequeño mapa de su localización:










Cuando ya pensaba que estaban todos los Space Invaders de Barcelona descubiertos, Cristian Canton me envió un mail con uno que me faltaba (muchas gracias!).

Este Space Invaders estaba en la fachada del 












Después de un tiempo sin publicar ningún invader por las vacaciones, voy a recuperar el ritmo habitual para postear los últimos que me quedan.
Este nuevo invader está justo en una de las puertas del edificio del 
Unas horas antes de salir de verbena me he decidido a publicar este Space Invader (y ya van 10!)
Después de bastante tiempo sin ninguna novedad invasora por motivos de exceso trabajo, he vuelto para publicar otro descubrimiento de uno de nuestros amigos pixelados. Debo reconocer que el ver
Este fin de semana, mientras estaba paseando por el Raval, descubrí a un nuevo Space Invader del que no tenía constancia de su existencia.
Y ya van 7! Este en concreto se encuentra en la Plaça del Pi.
El space invader de hoy, es un poco distinto a los demás. No solamente está casi al nivel del suelo, sino que está hecho de una forma distinta.

Muchos de los invaders que he encontrado, han sido descubiertos porque ya tenía algunas pistas sobre su localización aproximada. A veces tenía el nombre de la calle, y a veces la zona aproximada donde estaban, siendo igualmente difícil encontrarlos.
Nunca hubiese imaginado que tan cerca de mi casa (a escasos 3 minutos andando) pudiese haber uno de mis invaders preferidos.




